Empieza la semana y seguro tenes en tu agenda miles de reuniones de las cuales algunas son eternas y sentís que no se logra llegar a nada concreto. ¿Qué crees que puede estar pasando? Te comparto algo interesante…
Muchas veces queremos captar el interés del otro, asi es que nos ocupamos de lo que queremos decir, nuestro tono de voz, corporalidad, emocionalidad etc. y está muy bien, pero a menudo olvidamos una parte importante al momento de pensar nuestras conversaciones y reuniones, esa parte que tiene que ver con el otro, es decir con quien nos está escuchando…Queremos despertar interés del otro, pero el foco está en nosotros ¿Qué pasa cuando esto sucede? ¿De hecho, que nos pasa a nosotros cuando alguien habla y no logra tocarnos alguna fibra que nos despierte interés? Muchas veces “ponemos el automático”.
La intención de compartirles este breve texto, es revalorar el papel que tiene la escucha en nuestras conversaciones, es necesario diseñar nuestro discurso teniendo en cuenta a quien está dirigido, y ser creativos para captar su interés, como también abrir espacios para que el otro pueda participar, a veces eso extiende una reunión pero abrir la participación genera aportes, acuerdos, despeja dudas, nuevas miradas, coordinación de acciones y lo más importantes compromiso e interés…
La semana recién empieza, si vas a tener reuniones que sean exitosas, pensá en tus oyentes, (equipo de trabajo, líderes, compañeros, clientes) capta su interés, genera empatía, a veces empezar con un video corto, mensaje, publicidad, imagen etc. puede ser una buena manera, y no olvides reservar siempre un espacio para escuchar, esa será la mejor forma de saber que impacto tuvo tu propuesta, o mensaje.